Lola Catalá

GALERIA TERRAFERMA

Lleida, 4 Enero 2012    


Con una demostración de estampación de grabado la artista Lola Catalá se inauguró, en la galería leridana TerraFerma, una exposición de acuarelas y obra gráfica en la que recrea recuerdos infantiles en un jardín de la infancia pleno de colorido y movilidad.

 

En sus acuarelas Lola Catalá traza trasuntos existenciales con dibujo y materia que definen y señalan, con la transparencia debida, las constantes de un devenir que tiene en la luz la alborada de un juego marcado por el crecimiento, con sus confidencias e ilusiones. Porque en cada proyecto de vida hay un mundo que despunta, y objetivos que, sin una definición concreta, crecen y maduran para irse gozando como pájaros en sus nidos.

 

Es una pintura alegre y confiada en la que la técnica de la acuarela refleja como en remansos de aguas claras un mucho que se mueve diciendo cosas, o expresándose en silencio. Acuarelas y con ellas obra gráfica que es otra técnica recurrente en esta artista que, desde la memoria del mundo infantil avanza, investiga, y se expresa con técnicas distintas, entre ellas el grabado donde reproduce las estampas de sus intuiciones, ahora en la Galería TerraFerma, Bisba Ruano 15, Lérida, hasta el 19 de enero de 2012.

                                                                                                         Noticia Infoenpunto (antiguo Punto de las Artes)

GALERÍA SANCHEZ Y JUAN

ELCHE, Alicante -sep 2011

 

En el jardín de la infancia recreado por Lola Catalá sigue creciendo las flores del recuerdo. Es en sus acuarelas de transparencias mantenidas, que iluminan los trasfondos de un existencialismo cuyas raíces renueva la sucesión de etapas. Página alegre con experiencias cargadas de remembranzas que la artista abre al público en la Galería Sánchez y Juan en este inicio de curso.

Son pinturas trazadas con la técnica de la acuarela donde la artista recrea momentos de la niñez, juegos en la plaza a la salida del colegio, corros juveniles, confidencias e ilusiones. Porque en cada proyecto de vida hay un mundo que despunta, y objetivos apenas conocidos que crecen y maduran como el amanecer, con la luz, para irse gozando como si fuesen nidos. Es una pintura basada en su dibujo narrativo que va adquiriendo con la técnica de la  acuarela el riego necesario para que la cuestión crezca y sea mucho más que una esperanza. 

 

Acuarelas y con ellas obra gráfica que es otra técnica para presentar una realidad recurrente donde la pintora, desde su realidad adulta, entra en los corros de la infancia para intentar de rememorar los deseos, intenciones y preocupaciones de quienes juegan en ese principio social -colegas, compañeros de colegio, vecinos, parientes, pandilla- que ya anuda presente con porvenir. Tema que Lola Catalá mantiene vivo en la exposición abierta en la Galería Sánchez y Juan, de Elche, calle Hospital 7, hasta el 27 de septiembre. (prorrogada hasta el 15 de octubre)


GALERIA DE ARTE MAR

Barcelona  Junio 2011

 

En la Galería MAR, de Barcelona, el grupo Escolá presenta entre los días 7 y 27 de junio, la obra más reciente de la artista madrileña Lola Catalá, una mujer en constante proceso de investigación plástica, plena de sugerencias, dentro de una imaginación creativa de mucho calado, y con una formación sólida en contenido y en continente artísticos. Decimos esto porque Lola utiliza tanto la acuarela como el óleo, el grabado y otras materias más actuales, para lograr obras de un colorido y una presencia variada y muy especial, llena de sensibilidad y una personalidad que la ha llevado en poco tiempo al éxito y al logro de importantes premios, como el conocido “Francisco Carretero”, o el Certamen Primavera de las Artes.Sus acuarelas tienen algo de interioridad personalísima y un tanto cargada de misterio, en las que los personajes parecen querer jugar con el espectador, a la vez que se esconden, hacen deporte, se mueven constantemente, plenas de la intuición de su creadora, que a la par que con su conocida maestría nos lleva a aventurarnos por terrenos simbolistas, en los que un árbol, por ejemplo, puede llegar a convertirse en cómplice de la oculta realidad. Es sabia en captar los espacios y en colocar a los modelos humanos ante un plano o ante cuatro paredes, para por medio de reflejos, transparencias, cuerpos en acción, o espíritus indeterminados, logran hacernos ver lo que sus personajes quieren hablarnos y para que podamos dialogar con ellos.

No quedan sus acuarelas o sus óleos en meros materiales, no son agua o aceite, sino que también se apodera del grabado, del acrílico, de la mezcla de materiales; pero sin dejarse dominar por dicha materia, sino todo lo contrario, es la propia Lola Catalá la que impone a la vez dominio y personalidad, símbolo y poesía, movimiento o quietud, tranquilidad o inquietud. Todo está bajo la batuta de su propia intuición.

Por todos los lugares que ha pasado su arte ha dejado huella profunda, y su nos hace jugar con pájaros, flores o mariposas, o nos hace montar en bicicleta, nos deja en el ánimo la sensación inevitable de que, a los propios espectadores, nos ha convertido también en protagonistas involuntarios de sus obras, como si nos hiciese entrar en mundos mágicos, en los que las fantasías nos retrotraen a la más inquietante y pasada de las infancias, fruto de una estupenda imaginación, que no tiene nada de brujería, pero que a veces no nos importaría que así fuese.

PEDRO J. ORTEGA

 

GALERÍA MAIKA SÁNCHEZ

VALENCIA   febrero 2011                    

Juegos infantiles, movimiento y sensaciones recreado desde la memoria por la artista Lola Catalá, configuran en la Galería Maika Sánchez un mundo feliz marcado por múltiples querencias. Se trata de pinturas realizadas con la técnica de la acuarela, y grabados en su taller de la Sierra de Madrid. Una obra surgida del imaginario que traza paisajes y lugares de encuentro, en los que se salta, se corre y se disfruta de un compañerismo alegre y confiado.
Desde el esbozo inicial, dibujo y composición, en el quehacer de Lola Catalá se percibe un equilibrio entre espacio y formas, ambiente y dinamismo, materia que libera la luz necesaria y colores que animan los tonos observados, mientras el alborozo mantiene la fiesta. Son los cuadros de Lola Catalá postales a modo en las que se visionan parcelas de naturaleza, paisajes humanos, y ese espacio de la infancia en el que todo aparece como encerrado en una bola de colores.
Dibujo indicativo y pintura con acuarela marcadas por la transparencia; también obra grabada donde, con diversas técnicas, mantiene esa misma canción de niñez y de juventud, mientras los pequeños saltan cogidos de la mano. La exposición de acuarelas y grabados de Lola Catalá, en la Galería Maika Sánchez, de Valencia, calle Grabador Esteve, nº 9
Publicación en Infoenpunto (Punto de las Artes)